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    lunes 16 de abril de 2007

    La llave maestra de Juan Luis Guerra.

    Juan Luis Guerra habla y canta del amor como la llave que abre las maravillas del corazón. Su nuevo CD es concebido como pequeña caja de Pandora que abre las grosuras del amor, para deleite del oído y los mil un sentidos que cupido conoce y sabe bien flechar. Aquí el amor se pasea a sus anchas, revuelve mariposas y flores, coros, notas y bemoles a ritmo de bachata, jazz, salsa, merengue, bolero y son.

    Juan Luis sí que sabe de sensualidad y de poesía en el canto. Muchos fuimos arrullados por aquella bachata rosa, la rosa encontrada en el camino que se regala a la amante devota y gentil. Supimos imaginar al pez que roza su nariz en los bordes eróticos de la codiciada pecera. Pudimos identificamos con su mal de amor que afecta la bilirrubina, al igual que con las "señales de humo del fiel pache" intentando comunicarse a la amada ausente, sentimos aquel beso que se experimenta como em>"océano que corre por las venas", cantamos con él sobre collares de algas y arena, el farolito-"ombligo de luna , la "curita en las venas", la "casita en el pecho", el "hinojo de luz" y aquel metafórico "anillo de sombra en la frente".

    Guerra vuelve a re-crear ese mundo paradisíaco, en su nuevo álbum. Aquí el paisaje caribeño es otra vez quien permea el amor, y es la mujer el centro, la diana, que justifica esa veneración porque ella es el regalo que más aprecia el hombre.

    Ese amor puede volverse danza, pasión corporal, devoción, éxtasis:

    "Yo he visto un cielo estrellado /bailando sobre la mar/Si tú no bailas conmigo /la noche se queda en vilo/Si tú no bailas conmigo/prefiero no bailar"

    Amor que busca la exclusividad, la adoración y dedicación total de todo cuanto se anhela y procura del ser amado:

    "y aunque el mar pierda una orilla / y el comienzo su partida /sólo tendré ojos para tí."

    Amor que es promesa de bien, certeza, garantía, pacto, compromiso, sello:

    "Pasarán los siglos y los mares, pasará el gemido de la flor"

    Amor que es poesía y pureza a la vez, amor que busca el equilibrio, la madurez y la plenitud en la entrega, amor que suma y resta, suma en el cariño, la comprensión y ternura, resta en infidelidades odio, egoísmo.

    "Juntos somos uno y mucho más que dos, ".

    Algunos cínicos argumentarán que el amor que canta Juan Luis habla sólo de lo idílico, lo bonito, lo positivo y que no enfoca su otra cara de sombras angustiosas. Es decir: el desamor, los celos, las desavenencias, el olvido, el desengaño, el despecho. Y se equivocan. La canción "Hay amores", registra esas variantes.  Muy al final del álbum aparece como bonus tracks la canción: "A la Vera", la cual da cuenta de una manera figurativa, rica en imaginación poética, la tristeza del desengaño, el dolor de la pérdida. La amante es aquí comparada a un arco iris con quien se forma amistad y con quien se va al río y se bebe del agua del amor. Luego ese arco iris se deja atraer por trampas de colores, decide alejarse del amigo y regala todo su amor a una nube. El amante se queja repitiendo el siguiente estribillo:

    " Desde entonces no he sabido/quien lo lleva de la mano a beber agua del río"

    Con esa canción queda trazado el círculo completo del amor. Cierto, el énfasis se halla puesto en el amor como llave que abre los cerrojos del cuarto del amante, a quien se acoge y se invita a entrar y regocijarse en las delicias del querer. Amor que escapa al tiempo, al cuchillo del odio y a la daga del egoísmo.

    Al terminar de oír el CD, debo ser honesta y admitir que este álbum no supera la espontaneidad ni la frescura de Bachata Rosa, tampoco la calidad temática y de experimentación musical de Areito, y que nos quedamos deseando alguna canción social intercalada entre tanto amar y amar, pero reconocemos que Guerra aún en momentos flojos sale bien parado comparado a otros del género y a nombres populares de la talla de Shakira, Sanz, Venegas y Chayanne.

    viernes 23 de marzo de 2007

    Del amor, la mujer y otras frivolidades.

                                                  I
    A ti no te conozco. Pero tampoco puedo decir que conocí a quien fuera mi amante por tres largos años. "La ausencia y la presencia riman -me decía- pero no en la vida real”.
    ¿Se ama mejor a quien no se conoce? ¿A quién todavía no nos ha dado de beber del cáliz de su sexo? ¿A quién no se aquilata aún con el filo de las palabras inútiles?
    Los manuales del amor, y los gurús de autoayuda personal aseguran que sí.
                                              
                                                 II
    "Mientras más te comparo con las contradicciones que subyacen en mi carne de mujer, en el as de los labios rotos de mi vagina lubricada, en mis frivolidades cotidianas, en mi yo difuso y desorientado, más complicado debe volverse el sentimiento que me inspiras", Sentencian las mujeres fatales, las Marilyn Monroe y Cleopatras de todas las edades

    “Pasión es una palabra bisílaba igual que el amor, pero estas dos no siempre riman”, leí en el libro de un poeta de pacotilla, de cuyo nombre ya ni me acuerdo.
    ¿Imaginarte a la imagen y semejanza de mis propias expectativas es auto engañarme? ¿Crearte poquito a poco en los pasadizos de la memoria imaginaria, como si tallase a una estatua que luego se devela y puedo encontrar cambiada de rostro y de nariz...es mi culpa o mi prerrogativa?
                                                    III 
    -Cuidado, dice mi amiga, el amor, como la religión, se vuelven complicados cuando los analizas fríamente a la luz de la lógica y la razón.
    "Déjate llevar,- me dice otra amiga a quien llamo “La Epicúrea”- Siente, siente...luego piensa. O mejor aún: Nunca pienses. No te detengas a pensar en peros que no valgan la pena. El placer es tuyo, asúmelo aquí y ahora mismo como una necesidad y no como un lujo o privilegio”.
                                                    IV
    La mujer en la cabalá judía
    Un rabino de la cábala judía en Kuala Lumpur me sermonea lo contrario:
    "El amor y el sexo son creación de Dios. Cuando una mujer ama y posee a un hombre es como si edípicamente amara a Dios, y reafirmara su poder inmanente, su omnipresencia ambigua, su cualidad de creador de todas las cosas"-. Y añade: "En ese acto de poseer y ser poseída, vuelve a repetirse la magia de la costilla bíblica que frota la chispa del deseo y busca matar la soledad intrínseca con que nacen todas las criaturas adánicas. "El hombre será tu deseo", condenó Dios de esa forma a la mujer, después que ésta se dedicó a coquetear con Lucifer".

    ¿El deseo de la mujer es el l hombre o es lo contrario?--le pregunto.

    Lo es. Si, pero un deseo emblemático que transfiere la posibilidad de eliminar la soledad adánica ya no como un ofrecimiento único y personal reservado al goce del cuerpo de la mujer sino por la creación y reproducción de otros seres que le sirvan de compañía y solaz al hombre.

    ¿Y la mujer para el hombre que es?- le pregunto-

    Un parche, una necesidad volitiva.

    ¿Un objeto?-le digo-

    Sí, pero un objeto que da sentido a la vida del hombre, lo redime de la soledad, del abismo de la nada, del silencio y el anonimato. El hombre no se basta por si solo, por eso necesita de Dios y de la mujer. El pecado de la mujer en el arquetipo de Eva se inicia en la idea de prescindir de Dios y de Adán y revelarse contra el destino y naturaleza por lo cual fue creada. Ese es su pecado. Por eso, Dios tuvo que condenarla, a desear al hombre.

    Rabino, ¿No contradice eso la creencia del libre albedrío, la facultad que nos hace posible elegir entre lo bueno y lo malo, y por otro lado, la propia narracion del talmud que especifica cómo Dios creó el varón y la hembra a su propia imagen y semejanza?

    "De ninguna manera. Si la criatura puede prescindir de Dios, vivir o sobrevivir sin él y su divino orden. que mantiene el universo que vemos y habitamos, entonces sí existiería contradicción".

    _________________________________________________________________

    miércoles 7 de marzo de 2007

    Elidio La Torre-Lagares: El salmo de la cofradía.

    Los salmos son poemas recitados y a veces cantados, que tuvieron origen en la tradición hebrea, y representaban motivos líricos, épicos, sacros y hasta político-sociales. La biblia cristiana recoje unos 150 poemas salmódicos cuya autoría es atribuida al rey David, aunque se sabe que algunos de estos poemas fueron escritos por otros héroes del talmud como Abraham y Moisés. Ciertamente los de David son los salmos que gozan de mayor popularidad, pero hay otros agrupados en un solo libro del antiguo testamento con el título de "Lamentaciones" que tratan de los conflictos y trajedia del pueblo hebreo durante su peregrinaje por el imperio asirio, que dieron vida al mito de la gran babilonia y su conmnotación de ciudad- caos y ciudad-de-autodestrucción.

    Pero David fue el autor y cultivador puntal de los salmos con sus cánticos de acción de gracias, sus confesiones acendradas y su reiterada adhesión a la venia deística. Cabe destacar que David compuso una endecha salmódica en honor a su amigo Jonatán, a quien, según el relato bíblico, amaba más que a un hermano, amor que ha servido de pie de apoyo para que algunos exegetas justifiquen la relación homosexual como viable en el contexto judeo-cristiano. Cuando murieron Jonathan y Saúl en la batalla contra los filisteos, la crónica bíblica cuenta que la aflicción de David era tan profunda que se mantuvo varios días de luto y repetía salmos que culminaban en el estribillo. "¡Qué angustia me ahoga, hermano mío, Jonathan! ¡Cómo te quería! Tu amor era para mí más dulce que el amor de las mujeres" (2 Sam. 1: 26).

    Ahora bien, esos paralelismos estructurales, esas personificaciones metafóricas, el ritmo entrecortado de los salmos, han influido en una buena cantidad de poetas del canon clásico, influencia que aún prevalece entre autores nóveles y postmodernistas, tal como evidenciamos en el poema "Sábado en el Recinto Sur" del escritor puertorriqueño Elidio La Torre-Lagares.

    Sábado en el Recinto Sur.

    ya qué.

    inventar otro veneno necio
    para iniciarnos en el ritual

    dormirnos a tientas
    donde se fractura la acera

    decirnos otro insulto
    con elegancia

    [la voz es un conductor térmico]

    sentarnos sobre la ilusión
    en esta ciudad, que es pequeña,

    ignorar que entre tanta muerte
    sea improbable
    que no tropecemos con algún fantasma
    para
    crear treguas de vino
    en algún restaurant
    y al final de la noche, permanecer anónimos

    Me gusta este poema, línea por línea, por todo lo que dice literalmente, y más aún, por todo lo que hermosamente sugiere, por la convocatoria filial y lúdica, por el lirismo atenuado de sus versos sencillos, por el entrecruce de emociones hechas solo una al través de una cadena de paralelismos antitéticos que culminan en desborde afectivo- sensorial. Todo ese abanico de emociones polisémicas es un auténtico salmo concebido para celebrar la cofradía y la hermandad.

    a)El Ethos de la imaginación y el portento del sueño infinito.
    "inventar otro veneno necio
    para iniciarnos en el ritual".
    El ritual es una ceremonia infaltable en cualquier fraternidad dual o grupal. El "veneno necio" puede referirse a la necesidad ineludible de los cófrades de asimilar los códigos convencionales que limitan la biunivocidad, pero desintegrándolos o rehaciéndolos con otros de mejor simbolismo . Por eso dice el poeta:
    "dormirnos a tientas
    donde se fractura la acera".
    La imaginación ayuda a lidiar con la acera fracturada, a vencer la limitante de las sombras, y servir de acícate para, iniciar, a tientas, "el toma y dame" de los cófrades, en el sueño del acercamiento y el ethos del ritual imaginado sólo para ellos. Y si la pequeñez de la ciudad, o el enclaustramiento típico de vivir y sobrevivir en los límites de la insularidad, conspiran también para limitar los sueños y desear habitats de espacios abiertos y continentales, cabe repetirse al menos que es posible:
    "sentarnos sobre la ilusión
    en esta ciudad, que es pequeña,"

    )La diatriba amigable, la tensión saludable.
    Salmodia el poeta:
    "decirnos otro insulto
    con elegancia".
    En la literatura clásica la amistad es el lugar del reconocimiento mutuo. Sin embargo, Nietzche fue uno de los primeros pensadores que comenzó cuestionando la idea antigua de la amistad como simple amor al prójimo, y presentándola como "el lugar de la diferencia, la crítica y hasta del rechazo. Frente al otro/amigo, el sí mismo se oblicua, se expone, se ve compelido a comparecer. Frente al reaseguro ya perdido de toda identidad, la amistad es fuga y evasión obligada de la certeza del sí mismo. La amistad no podría ser ganancia sino pérdida, gasto, desobra. Siempre riesgo y peligro. Y así lo entenderán Bataille, Blanchot, Nancy y Derrida". (Cecilia Sosa). El poeta La Torre-Lagares nos ofrece un guiño de esa verdad condensándola en sólo cinco palabras.

    d)La omisión de la realidad ante el miedo a Thanatos.
    "ignorar que entre tanta muerte
    sea improbable
    que no tropecemos con algún fantasma"
    Wilber (1980) afirma que Eros es es el deseo por regresar a la Totalidad anterior a la existencia, es el impulso subyacente que estimula a la búsqueda, la comprensión, el amor, la vida, etc., que nunca podrá ser saciado con los sustitutos del ego. Tambien afirma que hay dos caminos en el miedo al Thanatos: a)el miedo que esta ligado a los mecanismos de defensa patológicos o a la culpabilidad neurótica, y b)el que se funda más bien en una auténtica percepción de la realidad. Es decir, un miedo existencial, un miedo dado, un miedo intrínseco (un miedo que perdurará mientras persista una barrera que separe al sujeto del objeto). Y concluye diciendo que "el miedo a la muerte es un reflejo natural del yo contra Thanatos y que ese sentido de Thanatos lleva a la trascendencia. (Ken Wilber. "Sexo, Ecología y Espiritualidad" (1995)
    Por otro lado, Octavio Paz sostiene que"Los cambios en la sensualidad colectiva que hemos vivido en el siglo XX obedecen a un ritmo pendular, a un vaivén entre Eros y Thanatos." y también afirma que " Cuando esos cambios de la sensualidad y el sentimiento coinciden con otros en el dominio del pensamiento y el arte, brotan nuevas concepciones del amor" (La llama doble 154Z).
    El poeta Torre-Lagares se refiere en su poema al miedo a Thanatos como ese miedo existencial con la oferta de la omisión, pero proponiendo ignorár sus influjos al contraponerlo con el agape: la comprensión mutua, el amor al otro, a la vida y al ejercicio del instinto del placer emotivo-sensorial. El poeta propone esto sin dejar de reconocer el inevitable acecho deThanantos afirmando como improbable el no tropezar con algunos de sus fantasmas a la vuelta de la esquina y en cualquier abrir y cerrar de ojos.

    e)El agape de la solidaridad - el brindis celebratorio.
    Clama el poetas:
    "crear treguas de vino
    en algún restaurant".
    Para James Joyce, el vino es apaciguador de la tragedia existencial y fuente de recursos metafóricos porque sirve como tónico para apaciguar las curvas extremas de las emociones y balancear el ánima. En este sentido la tregua a la que alude el poeta es la manera en que se han dilucidado diferencias, amalgamándolas en un todo común hasta desembocar al climax catársico, logro que vale solemnizarse mediante el brindis celebratorio del vino. En esa tregua del amor hecho realidad, se hizo uso de "otro veneno necio" que pudo inmovilizar al Thanatos.

    f)El final abierto, la memoria en blanco, la nada. Consumado es.
    " y al final de la noche, permanecer anónimos ".
    El amor-agape silencia la individualidad, hace anónimo el yo. Pero, ese final abierto del poema se adivina como una convocatoria indirecta al lector para que desde la complicidad de su lectura se haga partícipe también de los clamores de este salmo, de las delicias del agape hecho carne viva y verbo sustanciado.



    OBRAS CONSULTADAS;
    Bataille, George. El erotismo. Trad. Antoni Vincent. Barcelona: Tusquet Editores, 1988,
    Grimal, Pierre. Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona: Paidos, 1984.
    Gullón, Ricardo. Direcciones del modernismo. Madrid: Alianza Editorial, 1990

    sábado 24 de febrero de 2007

    "Cultura" de Gabriel Báñez y el pathos de la sátira.

    "El que no ama a un pueblo, no le dice sus vicios, lo lisonjea y adula"
    José Mart
    í
    Jon Stewart, comediante y moderador del show que bate ratings y audiencia en el Comedy Channel del cable-tv americano, dijo en entrevista concedida a Maureen Dowd, periodista del New York Times que "Desde Shakespeare a Jonathan Swift, la sátira y el humor son la mejor manera de llegar a la gente". Y tiene razón el comediante. El satírico sentido del humor conlleva una actitud diferente a la del sermón, un editorial de magazine o cualquier propaganda política, y envuelve expectaciones y reacciones diferentes a las de la comedia barata, cuyo objetivo es hacer reír por reír. La sátira requiere un contexto mucho más inteligente que el chiste directo y la parodia, (confundida frecuentemente con lo satírico) pues apuesta a diferentes impulsos y respuestas del receptor.

    En su ensayo "Parody, Satire and Ideology, or the Labyrinth of Reference", Michael Issacharoff establece que ambas, parodia y sátira, son modos criticos de socavar, minar y subvertir, pero la sátira no es un modo de intertextualidad y la parodia, sí.(214a). La sátira privilegia el referente, trasnmite un compromiso ideológico o una crítica moralista necesaria y usualmente es mas seria que humorística. Linda Hutcheon en "A Theory of Parody" define la sátira como ironía amarga enfocada en lo moral y social con la intencion de corregir, mientras la parodia se enfoca en inversiones irónicas y repeticiones ingenuas o inocentes.

    Disgregamos sobre estos conceptos para hablar de la novela "Cultura" del escritor argentino Gabriel Báñez, novela dotada de ese elemento elusivo, proteico y escurridizo, que debería caracterizar toda sátira que se precie de efectiva y literaria.

    Fernando Molle en un comentario aparecido en "El Clarín", sostiene que esta novela "opone posmodernidad a autenticidad" y que en ella "se es uno en el ámbito de la realidad laboral, y otro en el de los excluidos que mantienen sus convicciones. La "locura", la escisión de Ibáñez, sería la única forma de salvaguardar algún resquicio de dignidad. Como si el signo de los tiempos posmodernos y globalizados habilitara casi lucrándose exclusivamente para el cinismo, el oportunismo, el simulacro y la oligofrenia. Idea esta última de trazo grueso y por demás subrayada a lo largo de todo el relato." Daniel Díaz Torres describe también esta realidad afirmando que "El moderno "pensamiento capitalista" ha diseñado un mundo desubstancializado, "postmoderno", donde un "otro" sentido del humor vacuo y "light" ha puesto en parte de moda " pasar de todo", erigiendo un acendrado individualismo descreído como meta cimera de las aspiraciones humanas." En tal contexto se entrecruzan los personajes de Cultura, el viejo stablisment hace malabares para mantener su influencia en una sociedad que pasa veloz del postmodernismo al transmodernismo y donde el uso y la influencia de los medios comunicativos cambia la coyuntura político-social y obliga al burócrata moderno al uso de sistemas no tradicionales y a prescindir cada vez menos del factor humano, en tanto no afecte el funcionamiento exitoso del engranaje del sistema .
    La novela es una crónica de los simulacros de la cultura que han funcionado por tanto tiempo en el entramado capitalista clásico. Los funcionarios omnipresentes y omnisapientes, los títulos rimbombantes, las sancadillas, los tira y afloja, el descrédito pagado, las instituciones burocráticas y apantalladoras del lucro ilegal, los discursos demagogos de izquierda y derecha, los caciques regionales y municipales, los artistas de la pose y el figureo narcisista; todo el engranaje del aparato cultural y sus pseudoanarquistas y voceros petulantes. El concepto de cultura oficial es vapuleado a diestra y siniestra con ganchos de izquierda, con ingeniosos upper cuts, diálogos directos y escenas apropiadas. El acierto de Báñez estriba en ilar todo este entramado con un lenguaje conciso, (siempre el más indicado a la hora de satirizar), la claridad en los textos, evitando posturas y comentarios que den la idea de cualquier agenda personal, y haciendo uso de referencias grandilocuentes para la metáfora fácil, caldo de cultivo propicio para la ironía. Otro acierto de Báñez es presentar el humor como una actitud que muestre cierto tipo de simpatía, de complicidad - aunque sea simulada - sobre las personas o cosas a las que se dirige: nos reímos con ellas y no de ellas. Además, el engranaje narrativo nunca pasa a un plano secundario, y la novela discurre en una totalidad coherente que no distrae al lector, ejemplo de ello es la reiteración de aquel estribillo puesto en boca del editor protagonista cuando dice: "Escriba Ibánez, escriba".

    Recomendamos esta novela, por perpicaz, corrosiva y aleccionadora, porque combina de manera natural el pathos con la comedia, la sátira social con el humor, porque el diálogo entre lo serio y lo cómico con lo erudito y folclórico, mantiene un interactuar abierto que rara vez decae, porque lo grotesco, que a su vez es la emergencia del naturalismo, se vuelve ironía situacional cuando ocurre todo lo opuesto a lo que se espera, y porque Bañez deja bien establecido aquello que comenta Bioy Casares respecto a lo satírico en un contexto literario: "El humor no es lo contrario de lo serio, sino de lo aburrido. El irónico expresa melancolía, seguridad en su verdad interior más inquietud, contradicción ésta que se resuelve por la burla tierna, compasiva, al estilo cervantino".

    sábado 17 de febrero de 2007

    Mr HOLLYWOOD y la octava maravilla del Teatro Portátil.


    El nombre que nutre todos los nombres y santifica los sueños, los milagros fraudulentos, los héroes que nadie diviniza, los extras que nada importan. Entre la montaña y el letrero aquel, las calles del infierno azul, la arena de la playa salpicada de relojes suecos, hay una historia que pudo ser contada desde otra perpectiva, otro decorado y otro libreto en el que la gallina de los huevos rojos no muriera, ni la chica del bikini dorado abriera de gratis las grosuras de sus piernas:

    "Señoras y señores,- nos fue anunciado con bombos y platillos- el fin de la historia es otra historia...la metahistoria del teatro portátil...

    La historia de las modelos redimidas por los chicos que no lloran, la de los superstars para el consumo rápido y sus harems de mujeres ataviadas "a la mode" en un derroche de sex-appeal european way, la del latino matón queriendo colarse en la fiesta sin haber sido invitado, la barbie pluscuamperfecta, cleopatra ingenua, rica en cremalleras y corsés de todos los colores...

    La historia de los buenos que no quieren ser los malos, la de los malos que no pudieron ser los buenos, la de los suicidas marginales, like marylin monroe, just "mere casualty of the system"y a los que Dios tenga en su gloria, la de los maricas, drag queens, homos y bufones que no tienen ya remedio (el sida es incurable, dicen los que más saben ), la de los ciegos que vieron y voltearon la cara para hacerse que no vieron, la del enemigo que no quiso ofrecer su otra mejilla aún no abofeteada, la del principe y su cohorte bebiendo el vómito de subditos y subordinados, la de los que piden en nombre de Dios, que la guerra contra los malos nunca termine...

    La historia del cura y el ayatollah, la del pastor y el rabino, vendiendo salvoconductos y habeas corpus masificados como "amazing grace", la del sexo salvavidas,"sex in the city", sexo "a la carte" e instantáneo, las fotos voyeurs de "teens" libidinosas y gatitas de playboy, la de los barbitúricos como panácea, los valium y prozacs al por mayor y al detalle para arreglar el dilemita del "to be or not to be", las anfetaminas para llorar-sonriendo o morir-soñando en la madre de todas las tragicomedias.

    Erase una vez, el inevitable y tortuoso camino al paraíso, hoy felizmente clausurado. Erase una vez la memoria fragmentada, el crucigrama de los sueños horizontal-verticales que pudieron salvarnos y se quedaron cortos. Por ello y para benefiicio de todos, tenemos hoy los sueños Hollywootudinales, que , como dice el sloggan, "hacen posible tener el mismito reino del paraíso multicolor al simple alcance de la mano".

    Señoras y señores, la trasnmodernidad nos ha salvado. Con ustedes y para ustedes, la octava maravilla del teatro portátil.

    Thanks you, Mr. Sam Hollywood,
    God Bless you, always.
    Amén.

    La poética como arte en virtud, en un poema de Orlando Muñoz.

    La poética es un arte en virtud (para plagiar a Silvio.) en donde "Encontrarse también es perderse". Por eso "en una estrofa podría caber muchas quimeras" y en una sóla quimera la poesía le puede disputar a la muerte el derecho de propiedad, la paternidad bastarda, el soplo vivo del recuerdo.

    La poesía, eso sí, puede ser "obstáculo enorme", traba y trampa para el poeta: si ese código que su imaginación inventa, carece de raíces extendidas hacia el otro, hacia ese quien le da apertura a su mundo creador cuando interpreta y asimila cuanto el poeta ha prefigurado en el poema.

    Un mero hacedor de palabras inventa un mundo desconectado de ese otro, de ese potencial lector, porque lo que escribe no comienza de sí mismo, viene desde afuera, hacia adentro, lo cual, apesar de la impresión inmediata, ni cala ni pervive. El poeta, no puede, ni debe poner en manos de ese lector el peso específico de las palabras, tampoco debiera intentar decir lo que los demás quieren oir. El mismo vive, padece, piensa, sueña lo que a su vez se corresponde con la realidad del otro, el mundo que ese lector, ha tocado a tientas en la cámara oscura de su ánima interior , pero no puede asir, ni explicar, ni compartir por sí solo o por sí mismo. El poeta traduce a términos entendibles la irracionalidad del inconsciente humano, que late en su propio yo literal, real. Algo así como hacer manejable:

    "los espacios atravesados por un rayo,/ la luz que parte en dos el tiempo,/ las húmedas horas que son cuerpos..."

    De ahí asumimos que un poeta genuino no recorre rutas trilladas. La cursilería es recurso de pseudopoetas, en tanto pretende eternizar con imágenes comunes y corrientes, algo tan complejo como el universo interior. El Pseudopoeta también cree que un poema se constituye por "solo palabras que se dicen al azar"( como canta el viejo Julio Iglesias), o necesita revistirse de vocablos grandiosos. Pero no, en la creacion del verdadero poeta hay una cierta belleza indefinible que toca y redarguye, pues "su poesía circula por la sangre,/ para nombrarnos, sin rubor," y "su gramática desafía cursilerías infinitas..."

    Como el poeta palpa y transcribe los secretos que chocan, rebotan y raras veces se organizan dentro nuestro: el caos se hace finito y entendible, universo que puede racionalizarse. He ahí su magia ...metaforas que son como lucesitas de verdad, pedacitos del misterio que tanto nos inquieta, filamentos del fuego que arde la consciencia del silencio, canciones de cuna para el niñito que nunca ha querido irse del todo, raciocinio para la voz adulta que condena y reprime...voz plural para aceptar que no solo soy yo, que soy mucho más que uno, mucho más que dos, mucho más que el todo.

    Así, tal misterio se encadena a los ojos y se vuelve canto conocido en los labios temblorosos, epopeya final para encontrarnos y encontrar al otro. Sucede que "Allí quedamos atrapados.", (finaliza diciendo el poeta Munoz), pues la vida pasa a ser sencillamente otro poema más, sin comas ni punto final.

    (A continuación el texto íntegro del poema escrito por Orlando Muñoz en su blog Peregrinario , y sobre el cual nos apoyamos para este comentario)

    Arte Poética

    Los dedos del viento
    retozan como niños en tu pelo.

    Ser poeta en este instante
    podría ser un obstáculo enorme.

    Líneas oscuras definen la estatura
    del instante, lo sabemos:

    Encontrarse también es perderse.

    En una estrofa
    podría caber muchas quimeras:

    un vuelo de aves abismadas,
    los espacios atravesados por un rayo,
    la luz que parte en dos el tiempo,
    las húmedas horas que son cuerpos...

    Pero el deseo se impone,
    su poesía circula por la sangre,
    para nombrarnos, sin rubor,
    su gramática desafía cursilerías infinitas:

    Tú y Yo:

    voluntades que danzan,
    mundos que al beso se abren y se cierran,
    pronombres:

    Allí quedamos atrapados.